jueves, 25 de octubre de 2007

Coprofagia contemporánea

Sin duda alguna, la coprofagia despierta en el mundo actual (al menos en el sentido que dan Völker, 2002, o bien D'Agostino y Fontecchia, 2003, entre otros estudiosos) un interés rayano con la fascinación, acaso con obsesión y delirio irrefrenables. Ya sean ora auténticas, ora apócrifas, las prácticas coprofágicas a las que el devenir de los tiempos ha dado en ubicarlas casi "como el estado alfa del alma" (Cortissoz, 1986), recrean la tan mentada "descerebración paulatina del tipo IV", llamada también "regla TM", que refiere a la siempre vigente "Regla de Töpff Modificada" (Pförtner y col., 1970), que fuera estudiada especialmente por la Escuela Soviética de Neurología Humana y Animal (Porokóvshilov y Polikárpov, 1969) y difundida cual raison d'être (aunque sin mayor éxito) por el Mozarteum Coprologicus, de la mano de acaso su más insigne investigadora, la profesora Liriya Jasbulátova Zuviría-Peñaloza. En su artículo seminal publicado en el Journal of Athrophia Rectalis, "Ethics and Odonthometrics on Deep Seas Creatures", Jasbulátova expresa con elegante pluma: "el estudio de los excrementos de ciertos crustáceos de las profundidades de los mares constituye el símbolo fenoménico que tansmuta y se subyuga desde el extremo fisiológico de sus vórtices, que me recrean los ya bien validados 'Límites de Griffiths-Czyczyk' de esas creaturas, hasta el doble enigma que presentan vagamente tanto la escuela de Zhevándrov-Simonov como la de egregios pensadores soviéticos de la talla de Leópoldov o Zhúkhov, no resuelto elegantemente hasta el día de hoy. El ser humano no escapa de ninguna forma --está cautivo porque es obstinado-- a ambas modalidades de ingesta de excrementos, máxime cuando presenta cuadros obsesivos compulsivos de grado VIII o superiores". Según esta corriente (Wiktor, 1980), el segundo tercio del sistema digestivo de los cangrejos ermitaños (dardanus calidus), no tiene nada en común con el primero ni con el tercer tercio del de los homínidos cuaternarios comunes (procunsul erectus argandonyensis), aun cuando se hagan clusters especiales acordes con el peso y la alimentación de estas bestias o bien al someterlos a la 'Prueba de Iapolski y Whittaker' (ver, por ejemplo, Iapolski y Whittaker, 1960) en condiciones normales. El punto de vista que comúnmente se denomina 'secundario-primario-terciario' --o, sintéticamente, 'Corolario 2-1-3 de Schaphoff'-- (ver N'Kono y Vivot, 1955), es decir, la presencia-evidencia del fenómeno de la 'Pleasant Rocking Turtle' de Tórov y Schloszarcsik (ver el ejemplo 5.17 en Tórov y Schloszarcsik, 1968), subyace aún en las entrañas de ambos extremos marginales del llamado 'diagrama de Wöllö y Flatcher' (Wöllö y Flatcher, 1962) o bien su versión mejorada, la de Kowalewicz (Kowalewicz, 1948), cuyos alcances confirman una y otra vez la teoría de Popowicz-Teréshkova, llamada también 'teoría de la catálisis de Clemensiewicz' (Seminario, 1966) cuyo nombre es debido al ya fallecido prohombre de la ciencia galena húngara (Tchakirian et al., 1977), el célebre cirujano-neurólogo Laszlo I. Clemensiewicz (1877-1949), descubridor de la tan mentada esfera hueca por fuera que todos hemos usado en la infancia para el maltrato de animales (Davidenko y Filipov, 1943).

Wenceslao Cardoso se impresionó de los trabajos de Clemensiewicz e incursionó en el estudio de la corriente de pensamiento de Tórov y Schloszarcsik durante el período que fue de 1969 a 1979, mientras vivió en Budapest y consolidó tres de sus artículos principales en la investigación psiquiátrica no convencional (Cortissoz y Alekséev, 1972). Tras el trágico accidente que dejara ciego a su maestro y amigo, el Dr. Iván V. Miklasiewicz, Wenceslao Cardoso debió continuar solo con su endeavour. En textos de vanguardia, como Varak y Emiliósevic (2006), se desmerece con algo de ignorancia --mitad ignorancia, mitad manía-- la ceguera de Miklasiewicz afirmando que "hemos demostrado con estas planos que los dos ojos de cristal colocados en las órbitas oculares de Miklasz son falsos". Sin embargo, el historiógrafo irlandés John 'Shep' Sheppard, sostuvo que "los doctores Jorg Varak y Vlad Emiliósevic fueron los autores de la celada que terminó en accidente de la motoneta que conducía el bueno de Miklasz, en el mes de abril de 1989". Como resultado de estos avatares aún no ratificados ni rectificados por las autoridades competentes (Trzheminski y col., 1990), el caso Miklasiewicz pareció dormir el sueño de los héroes, es decir, sin pena ni gloria. Sin embargo, sus estudios fueron continuados por el (entonces) egregio Wenceslao Cardoso (Matyushenko, 1966).

La pregunta que se hacía Wenceslao Cardoso iba más allá del tratamiento fisiológico de la ingesta de excrementos por parte de los seres humanos. Él pareció estremecerse de fastidio al no poder encontrar atractivo en estudiar el fenómeno fisiológico como tal (Gregoréev, 1998); la deposición de excrementos en sí misma no le ofrecía mayor atractivo. Es más, en sus trabajos posteriores prescindió totalmente de aquél por temor al ridículo (El'Shaadi, 1996). La reflexión ética pasó a un primer plano, dejando de lado los procesos bioquímicos y psiquiátricos, los cuales estaban ampliamente desarrollados en la literatura de aquella época. "Tanta cosa biológica m-me m-mata" (Cortissoz, 1986).

Antes bien, Wenceslao Cardoso centró su investigación en lo que hoy todos conocemos como "teoría ético-coprofágica" o bien como "teoría eticoprofágica", muchas veces descrita también como "coprofagia de la ética" o "ética de los humanos que mastican heces tanto propias como de otros humanos" (Saunière y Culpelat, 1986). Sin duda, el tema es tan espeluznante como díscolo, causando muchas veces repugnancia en algunos sectores de la medicina gastroenterológica contemporánea y mucha censura por parte de la Iglesia en general (Mustienes y Ecker, 2004). Tanto fue así que el mismo Miklasiewicz había sido excomulgado luego de publicar su libro La ingesta... (ver referencias), el cual contenía un pequeño kit de compartimientos con muestras frescas de excrementos humanos en distintas texturas, olores (Gokhalczik et al., 1987) y sabores. La separata que acompañaba a la obra explicaba maneras recomendadas para que la ingestión de las heces tuviera efectos espirituales (Lyatoporovskaya y Vasiliyeva, 1980). "Aunque el efecto era sólo gradual, me sentí igual que Tchaikovsky al interpretar sus melodías, en donde el alma se le salía del cuerpo y ascendía lentamente al firmamento. (...) Ya en mi estómago, me dí cuanta claramente que lo que había masticado e ingerido era verdadero elíxir espritual, un verdadero manjar digno de los zares, deleite de los césares romanos", alcanzó a expresar Pjotr Chekálov al ser entrevistado por Wenceslao Cardoso en ocasión de su visita a San Petersburgo, en 1979 (Protopopov y Moroshkin, s/a). A partir de aquel encuentro, ambos personajes trabarían una amistad sin parangón en el mundo de la ciencia. La acusación que hiciera el entonces obispo de Rennes-Le-Château, Mons. Charles Chevallier, indicaba "el apartamiento de la búsqueda de la verdad a partir del hedonismo excrementicio, que no forma parte del dogma, merece un castigo espiritual ejemplar", cual condujo ipso facto a dejar de recibir la comunión (Valiente y Valiente, 1988). El lector curioso o necesitado de aclaraciones adicionales podrá ampliar sus dudas en trabajos como los de Tolosa y Garegnani (1998) o en el de O'Shea y Shortdick (1996), o bien en obras de carácter más enciclopédico como el tratado de Dieulefait et al. (1974) o como Talleyrand et al. (1990), los cuales han sido calificados en numerosas ocasiones como "ridículamente oscuros" (ver, por ejemplo, Zwiglio, s/a). Bigliardi y Gagliardi (1982) recomiendan a Tüschen y Düscher (1979) como forma de esclarercer entelequias autoexplicativas al respecto como las que aparecen en Salazar et al. (1969) o las citadas en fuentes tan maduradas en el tiempo como Calaio (1969), Lem (1965) o Drummond y Shapiro (1960), entre otras. El beneficio de la duda siempre quedará planteado en la esencia misma del problema, como puede verse en Leonard y Leupold (1975) o en extensas recopilaciones de la categoría de Forstentücher (1963) o bien en el artículo de Laparoskopp y Schultheis (1964). Los textos clásicos en estudios sobre las heces fecales, como Cortissoz (1964 y 1974) o el ya clásico de Liporäk (1944), tal vez más arcano, siguen teniendo hoy en día la verosimilitud de las obras más destacadas, con plena vigencia y autoridad indiscutidas(*).

Todo esto animó a Wenceslao Cardoso a no claudicar, a internarse en las profundidades del hondo e inexplicado mar del fascinante mundo de los excrementos, con un enfoque novedoso y revelador frente al statu quo de entonces.

(Continuará...)


Gérard


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Notas


(*) Hasta el mismo Fidel Castro cree fervientemente que "el imperialismo podrá acabar con el dinero del pueblo, mas no con su educación ni con su pacha-cha-cha-nga popular. Pasaremos de la libreta de racionamiento a la de 'razonamiento', con la cual el pueblo pensará más libremente" (Castro Ruz, 1989).

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Referencias

Bigliardi, Carlo Roberto y Gagliardi, Vittorio V. Neto (1982). "Lamentos fecales, lamentos espirituales... ¡pero qué pasada!". (Dictio brevis). Politécnico di Milano, acto de inauguración del ciclo propedéutico 1982-1983.

Calaio, Edoardo Emanuele (1969). Qui mando Io, e solo Io (y otros ensayos). (Edición bilingüe italiano-español). Corleone-Bilbao: Edizione Maffiosi Intenazionale.

Castro Ruz, Fidel Alejandro (1989). Glingos comemielda. 30 años sin opresión y 5-mida. La Habana: Ed. Pueblo hambliento y intele'tual.

Cortissoz, Jon O'toto (1964). O funebreiro comemêrda (en portugués). Lisboa: Mendes da Silva.

Cortissoz, Jon O'toto (1974). Herbert West: la vigencia de una mente preclara. San Juan de Puerto Rico: Shadow Books.

Cortissoz, Jon O'toto (1986). Breve tratado de la coprofagia en las islas británicas de ultramar. De las heces hasta el alma. Gibraltar: Ediciones el Peñón es nuestro.

Cortissoz, Jon O'toto y Alekséev, Nikolai K. (1972). Neurosis simples comparadas. Guía para el neurótico experto. Murmansk: Ediciones del Kursk.

D'Agostino, Giampaolo y Fontecchia, Avelino di Cappozzolo (2003). Due punti di vista della azione di mangiare merda. Edizione ampliata e specificata (en italiano). Treviso: Gruppo editoriale 3-viso.

Davidenko, Aleksandr A. y Filipov, Mikhail V. (1943). Teología de los excrementos: ejercicios resueltos sin ordenador. Moscú: Ediciones B.G.K.

Dieulefait, Carlitos; Merchantaux, Jean-Luc; De Shotta, Korg y Cabreira, Edmundo (1974). La única verdad es el flujo de caja. Porto: Onthos Oikos Nomos.

Drummond, Jean-Marc Roland y Shapiro, Yoshua (1960). El Código Mustienes, en donde todo está a salvo. Barcelona: Ysex Publising.

El'Shaadi, Rashid El-Islam (1996). Islam, Cartoons and Neuroscience: An Integrated Approach. 21st. Edition, Revisited and Censsored. Cairo: Sheikh Publishing.

Forstentücher, Karl-Hans (1963). Abhandlung der ökonomischen Soziologie und anderen Betruges (en alemán). Köln: Scheisse Verlag.

Gokhalczik, David; Lvov, Lev I.; Mikhailov, Mikhail V. y Sanalejo, Efraín Eusebio (1987). Catálogo de excrementos en la Rusia zarista. Con ejemplos, fotografías y otros recursos didácticos. Santander: De Soto Editores.

Gregoréev, Iákov M. (1998). Lemas y sublemas principales del tracto digestivo. La salida es la meta. Kiev: Digestik Publik.

Iapolski, Irenej V. y Monlleó, Josep Lluís (1960). El canto del truño en el fondo del mar: prosa visceral. Port Aventura: Edicions autonòmiques revolucionaries.

Jasbulátova Zuviría-Peñaloza, Liriya (1971). "Ethics and Odonthometrics on Deep Seas Creatures: A Literature Review". Journal of Athrophia Rectalis, nº. 174, issue 3, pp. 29 et seq.

Kowalewicz, Gregorsz (1948). Której możemy obejrzeć (en polaco). Warszaw: Sochaczewie Zapewne. (Traducido al español por Iñaki Olascoagaechea, 1978: Ética y moral para enanos y sub-enanos. Pamplona: Nafarroako Publikaka).

Laparoskopp, Jorg y Schultheis, Klaus (1964). Minste vierkantenberekeningen op niet-lineaire Kanguren (en holandés). Eindhoven: Philips ist Dutch.

Lem, Stanislaw (1965). Kongres futurologiczny. Grózny: Publicz Indepentencz. (Traducción al español por Eleuterio Gonzaga y Bustinza-Polayos: Congreso de futurología. Zaragoza: La Babel).

Leonard, Jean Jacques y Leupold, Émile (1975). Catalogue simplifié de formes d'ingestion d'éxcrements humains. Paris: Coprophagia Literaire.

Liporäk, Miroslav (1944). El cuidado odontológico del niño coprófago y la vida en la oscuridad. Tegucigalpa: Ediciones Marrones.

Lyatoporovskaya, Veronika L. y Vasiliyeva, Valeriya R. (1980). El camino del espíritu: el otro análisis escatológico.
Podolsk: Iedateltstvo Kóprov.

Matyushenko, Mikhail M. (1966). Algunas aproximaciones lúdicas al fenómeno de la fascinación escatológica en Wenceslao Cardoso. Podolsk y Londres: Unuseful Publishing.

Miklasiewicz, Viktor (1985). La ingesta de excrementos mixtos (sólidos y líquidos) como medio de sublimación espiritual. La Habana: Venceremos Editores.

Mustienes, B. B. y Ecker, B. S. (2004). Manual de tormentos para investigadores y asistentes: un método eficaz para que todo funcione bien. Barcelona: Ysex Publishing.

N'Kono, Mfede y Vivot, Charles Raymond (1955). Principes fondamentaux de coprophagie moderne et classique. Carcassonne: Merdepresse.

O'Shea, Edward y Shortdick, (1996). In the middle of shitty thoughts: reasons to crap or to die. London: London Peageant Editions.

Pförtner, Ludwig; Bugenhagen, Klement y Müller, Hans-Jürgen (1970). Scheiße, die für Attrappen ißt (en alemán). Berlin: Scheisse-Verlag.

Porokóvshilov, Vladimir I. y Polikárpov, Yuri V. (1969). Неправильная пара логин-пароль: aвторизоваться не удалось (en ruso). Podolsk: Iedateltstvo Kóprov.

Protopopov, Ruslan G. y Moroshkin, Vasili F. (sin año). Conversaciones con Wenceslao Cardoso. (Programa de radio emitido por Radio Moscú hacia fines de 1981).

Salazar, Francesc; Delgado Cuadrado, Joaquín y Palahniuk, Ivan W. (1969). Coprofagia para dummies. Segunda edición revisada y aumentada. México: Wiley.

Saunière, F. B. y Culpelat, A. (1986). Mengem trunys i cantem tots junts. Cancions infantils (en catalán). Sitges: Parvularius Escatològics Units.

Seminario, Juan de la Cruz (1966). "On the Clemensziewicz's Accelerated Processes of Mind Disorders. Injuring First and Then Thinking" (disclaimer). The Annals of Abnormal Psychiatry, n° 288, issue 1, pp. 1044 et seq.

Talleyrand, Jerôme; Lehmann, Erwin y Bischoff, Jan Konstanz (1990). "Two Approaches on Solving 'The Egg-Chicken's-What in the Hell Came First' Problem. An Atypical Unsolved-Solved Duality". The International Journal of Oddities in Sciences, n° 11, issue 6, pp. 45-48.

Tchakirian, Dimitri; De la Calva-Iturrioz, Howard; Lehmann, Heinrich y Sakhalinsk, Ilya L. (1977). Historia de la mierda medicinal en la Hungría socialista. Vol. XXI. Barcelona: Edicions Menja-Trunys.

Tolosa, Leopoldo y Garegnani, Luca (1998). Luces y sombras en la fe de ratas. Toledo: Publicaciones "La urraca filósofa".

Tórov, Vassily y Schloszarcsik, Leo (1968). Lucha fratricida en los balcones de los Balcanes. Lo que quedó en la memoria y lo que se fue por el inodoro. Bilbao: Ed. Eturriberri.

Trzheminski, Pavel A.; Volkov, Mikhail D. y Románova, Lidiya V. (1990). Psicólogos, psiquiatras y otras especies mentales. Modena: Collegium Russicum.

Tüschen, Hans y Düscher
, Haan (1979). "The 'Caution: Living Animals' Advertisment: Some Approaches on What to Expect of it". Insannia Philosophica, n° 2, issue 1, pp. 1-36.

Valiente, Sinforoso y Valiente, Adblinco (1988). Excomuniones y ejecuciones ejemplares en los tiempos de la Segunda República. Madrid: Torquemada Editores.

Varak, Viktor y Emiliósevic, Émil (2006). El TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) en los conventos religiosos. Dubrovnik: Ediciones Chakal Balcanic.

Völker, Luther (2002). Ingesten-mierden der Aschloch Kaputt (en alemán de Austria). Wien: Scheisse-Verlag.

Wiktor, Ernst H. (editor) (1980). Kompulsif und Ziklotimik neurossien. Hamburg Süd: Die elektrischen Eiverleger.

Wöllö, Theo y Flatcher, Georg (1962). Die Fliegenscheiße und die Abgrundkrabben (en alemán). München: Plastikscheisse Verlag.

Zwiglio, Mario Wolfgang (sin año). (Sin título). (Sin casa editorial).


lunes, 22 de octubre de 2007

De Fukuoka a Miguelturra. Primera parada: Lianyungang (I)


“Más allá de las almas aparecen los espíritus”

Con esta frase iniciaba Wenceslao Cardoso su diario el 17 de junio de 1965. Se encontraba en el puerto de Fukuoka, en la costa oeste de Japón, y por delante tenía un largo camino por recorrer hasta llegar a Miguelturra, pueblo de la profunda España donde se celebraba el IV Congreso de la Asociación de Vagos Omnímodos (AVO), que ese año tenía por título “Praxis de la vagancia: hitos seculares” (Romero, Duende y Parazo, 1965) y donde Wenceslao Cardoso había sido invitado para realizar la conferencia inaugural. El diario de Wenceslao seguía así:

“Gracias a Globus ya queda lejos la duda del ser. Sus tetraodóntidos perforan las almas de todo aquél que se acerca a nosotros y el misterio oculto de su alma queda desvelado en el espinazo hinchado de Globus. Los hilos del presente son ahora fáciles de manejar, pero ¿acaso puedo decir lo mismo del pasado y el futuro? ¿No se esconden enigmas igualmente difíciles de descifrar en los espíritus errantes del pasado y en aquellos que todavía tienen pendiente su primera bocanada de aire? He de encontrar la llave del conocimiento omnímodo y sólo las enseñanzas del maestro Rabolú me pueden acercar a él”.

De ese modo, Wenceslao Cardoso se dirigió al puerto de la ciudad costera de Lianyungang Allí se encontraba 站内 (pronúnciese Ze To), famoso y mítico ornitólogo del este de China, conocido por sus brebajes compuestos a base de ingredientes pajarísticos capaces de alterar la armonía de la psique para trasladarla a fases de conocimiento metafísicos. El maestro Rabolú así lo citaba en su obra maestra: “Ze To nos hace volar con sus pájaros. Gracias a sus brebajes nos convertimos en frágiles pajarillos voladores, que sobrevolamos el paraíso libando el polen de todos los pistilos de las flores. Cada uno de esos pistilos nos conduce al conocimiento eterno” (Rabolú, 1956: 78)

Encontrar a Ze To en Lianyungang fue relativamente sencillo. Era un hombre ampliamente conocido. Ze To era menudo e hirsuto y su mirada de halcón parecía agazapada tras sus gafas redondas. Tras conocer los deseos de Wenceslao Cardoso, extrajo de sus polvorientas estanterías un libro. Con el dedo índice siguió la lectura de una de sus páginas hasta detenerse en una línea: “Aquí está: sopa de nido de Aerodramus fuciphagus. Ha tenido suerte, un auténtico caviar de dioses” (confirmado por Marcone (1966). Ze To emplazó a Wenceslao Cardoso a regresar al día siguiente, cuando el “yan wo”, es decir la composición química del nido del pájaro, hubiera adquirido su estado gelatinoso propicio para transportar a Wenceslao Cardoso al conocimiento eterno de los espíritus errantes y futuros.

- Esta noche será mejor que nos vayamos a tomar unas cervezas – le sugirió Ze To -. Me intriga su pez.



Referencias

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Marcone, Massimo F. (2005) "Characterization of the edible bird's nest the Caviar of the East". Food Research International 38:1125-1134.

Rabolú, V.M. 1956. Hercolobus o Planeta Rojo. Barcelona: Ed. Prats, 34ª edición.

Romero, P., Duende, A. y Parazo. M.A. (1965). Proceedings de la Asociación de Vagos Omnímodos. Notas Breves. Miguelturra, Ciudad Real.

martes, 16 de octubre de 2007

Europa II

El olvido me persigue. Abro el azar el diario, con mis siglas WC en el lomo, tomo I, y me encuentro con una carta pegada por un extremo con saliva de buey checo, fechada el 24 de enero de 1.917 y firmada por mi querido Tunda.

"Querido Wenceslao,

primero de todo, te doy las gracias por tus líneas y palabras de tu última carta con todo mi corazón imperial. Ah, Wenceslao, tienes un alma maravillosa. Irradia tanta bondad y tanta delicadeza que me hace sentirme en otro mundo, en un mundo más hermoso. Puede que sea un poco extraño, pero pensando en ti, me siento como milagrosamente protegido y se desvanece mi profunda inquietud. Estoy en Samara tras un largo periplo desde Irkutsk. Un mes encerrado en una cabaña de pescadores no ha podido conmigo. Estoy más fuerte que nunca, Wenceslao. Últimamente he tenido sueños maravillosos contigo. Cuando esté de vuelta en Viena, te los cuento al oído. Entretanto, hay van estos versos:


Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.

Tuyo siempre,

FT

PD: Hoy me he hecho una foto con Myla, perra y amiga. El ojo perfecto como ves"


La carta no tiene desperdicio. Vaya con el Tunda. Nos ha salido colibrí, y además con dientes. La carcajada es monumental como os podéis imaginar. Yo, Wencesao Cardoso cortejado por un teniente primero de la infantería imperial austro-húngara, desde Rusia y en plena 1ª Guerra Mundial. Vaya, vaya, con que la oscura magnolia de mi vientre, ja ja ja... El caso es que los versos me suenan de algo. En la esquina inferior izquierda del diario aparece un asterisco y una nota que dice: "Atento a los versos, oigalp FGL. 12/Mayo/1.932". Eso sí que era un jeroglifico, y lo demás tonterías.

Pues haya que me voy, al Tomo II o III, en busca de la solución. Como véis mi memoria y mi homosexualidad dejan mucho que desear. Abro el tomo de mis memorias, y sobre la marcha voy leyendo en alto lo que aconteció aquel día.

"Hace una semana que no escribo. Las tardes han sido eternas y tediosas hasta que el pasado domingo ocurrió algo inesperado. En un zeppelin de tamaño de un buey checo, sobre un buey checo, apareció como una experjencja desdoblada y astral irrepetible y de improviso, un señor moreno y apuesto, que dice que es un poeta y artista de la República de España.

Entre las manos trae una libreta pequeña y a su lado un señor que asegura que representó en las últimos Juegos Olímpicos a Checoeslovaquia en la modalidad de tiro al pichón. Dice además que su único cometido es traducir todo lo que el artista quiera decir. Desde el zeppelin, el artista, de nombre Federico, y su acompañante nos dieron una charla sobre la cultura, el pueblo, la república, las naciones y estatutos, que nos importó un pito. Al terminar tuve la gran ocasión de invitar a Federico y acompañante a tomar un licor de ciruela en casa. Allí, les enseñé mis grandes memorias. De entre las hojas sobresalía la carta que FT me envió durante la guerra. Curiosamente, tras diversas traducciones y entre risas socarronas le leí los versos de FT. Federico quedó al instante atónito. Esos versos eran suyos. Los había escrito en español hacía unos meses, a pesar de que aún no los había publicado.

La traducción era perfecta. Gritó y juró en perfecto castellano repúblicano que sus versos eran los originales y que por tanto aquello era un plagio. Un plagio del revés, pero al fin y al cabo un plagio. Éste sí que es un fenómeno nuevo y nunca antes conocido para mí. Mañana escribo a Joseph R., y le cuento. Buenas noches."

Y ahora ya recuerdo algo. Tras unas tantas averiguaciones, investigaciones y consultas, la Sociedad de Naciones lo confirmó en su resolución 2310 del 24 de febrero de 1.934:

"Por la presente y sin que sirva para nada, los versos del teniente 1º de infantería del extinto imperio austro-húngaro, muerto en extrañas circunstancias, Franz Tunda, en su carta de tipo "colibrí dentellado" a su más que amigo Wenceslao Cardoso, plagia los primeros cuatro versos del poema "Gacela del amor imprevisto" del inefable andaluz D. Federico García Lorca. Nos es indiferente que sea un plagio del derecho o del revés. Al fin y al cabo, hasta el rabo todo es plagio. O lo que es igual y lo mismo: oigalp al canto."

sábado, 13 de octubre de 2007

Перезаряженный, окрик (el grito, reloaded)

La práctica del desdoblamiento astral es una iniciación especialísima dentro del esoterismo, que data de las épocas del antiguo y arcano Egipto, varios siglos antes de la Era Común. Para los más entendidos (o ya iniciados), esto se trata de abandonar el cuerpo físico, de carácter finito, y que nos ata a las pasiones terrenales. En tal experjencja (1), se trata de dar un salto hacia el encuentro con el yo espiritual, el cual es técnica y metafísicamente infinito.

A tal efecto, los Venerables Maestros recomiendan una serie de claves especiales para que nuestro cuerpo responda con eficiencia a dicho llamado, sin correr el riesgo (2) que por abandonar la materia corpórea pasemos a otros estadios distintos al eterno, que es espiritual. El uso de palabras tan impresionantes y escalofriantes como "FARAÓN" encuentra su cenit en aquellas experjencjas. En testimonios de quienes se han embarcado en estas prácticas, encontramos relatos únicos que conducen a que los curiosos se transformen de inmediato en auténticos nautonniers, es decir, navegantes. En obras extensas tan autorizadas como Carathéodory (1886), Mastandrea y Lemmaitre (1931), Lütettmischer (1924) y Cabra y Toro (1966), entre otras, los autores describen el método tradicional del desdoblamietto astral, en contraposición a lo que aparece en opúsculos más recientes, tales como Marchetti Machette (2003), Solimano (1988) o Rosenkrantz (1980), en donde "el trayecto hacia el cosmos depende especialmente del estado de conciencia-experiencia que el practicante pudiera fusionar con el ser-estar de su alma inmediata, sin prejuicio de lo cual el estado de trance facilitara o facilitase el seguimiento de la voz del espíritu" (Solimano, 1988). Estas apreciaciones (por no llamarlos delirios arcanos) despiertan la crítica de disciplinas tan diversas como lo son la historia del pensamiento y la cosmetología. El polígrafo e historiador Jon O'toto Cortissoz logró filmar desde la oscuridad el traspaso de la materia al fuego por parte de unos mercachifles magrebíes que en ocasión de haber ingerido sustancias psicoactivas se lanzaron a experimentar estas cosas. En su folleto Ojo al piojo explica con estas elocuentes palabras (las que pasaron a la historia por celebérrimas e ingeniosas) las precauciones a considerar cuando se quiere catalizar el proceso mediante el uso de psicotrópicos: "macho: el exceso te puede matar" (Cortissoz, 1996). El lector podrá comprobar sin mayor dificultad que estas palabras están llenas de contenido y prosopopeya.

En sus tiempos mozos Wenceslao Cardoso no fue ajeno a estas prácticas. Se dejó influenciar por el Venerable Maestro Rabolú a partir de su bestseller Hercólubus o Planeta Rojo, en el que se demuestra científicamente que el planeta tierra será arrasado cuando un planeta rojo llamado Hercólubus colisione "contra la medida de la corrupción universal condensada en un único cuerpo celeste, la tierra, cuyos habitantes jamás serán expurgados de sus desórdenes temporales" (Tamashiro y Lopérfido, 2001). Se internó con tal pasión que en el momento de escuchar el mantram faraón ensayó inmediatamente su propia versión del mismo, notablemente mejorada, la que lo lanzó al estrellato paranormal una vez que se lo diera a conocer en el XVII Congreso Universal de Logopedia Ontológica ("C.U.L.O.", por sus siglas). Sin dudas, el haber pasado a la celebridad en ocasión del concurso de gritos de la MGM y la RKO [ver post: Oкрик (el grito)] marcó en Wenceslao Cardoso un camino sin retorno a lo que es hoy en día la parapsicología moderna. Y todo a pulmón, como Tarzán.

Gérard

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Notas:

(1) Experjencja: de la voz rusa "Опыт" , es decir, "experiencia".

(2) En Mantovani, Mariñelarena y Fontana (1971) se recomiendan los llamados "190 pasos prácticos y seguros" para que el desdoblamiento astral sea eficaz. Se recomienda precaución.


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Referencias

Cabra y Toro, Michael J. (1966). Fundamentos de logosofía y parapsicología clásicas. Cádiz: Ediciones de la Cabrera y del Torero.

Carathéodory, Théodore (1886). Thermodynamics and Other Spiritual Stuff: a Modern Catalogue with Examples and Applications. London: Insane Publishers.

Cortissoz, Jon O'toto (1996). "Ojo al piojo". Folleto tríptico, a color, aparecido en la Revista española de psicoanálisis, como separata de su número 64, de abril de 1996.

Mastandrea, Juan Sinforoso y Lemmaitre, Bartolo Jeremías (1931). Crítica pura y catarsis de la retroproyección y de la negación intrínseca como vehículo trascendente para alentar a tu equipo de fútbol en la cancha de acá a la vuelta. Bilbao: Documenta Philosophica.

Lütettmischer, Fritz (1924). Mein Bart hat drei Haare. Liepzig: Kartunetwork Verlag.

Mantovani, Giuglio; Mariñelarena, Iñaki y Fontana, Bartholomew (1971). Iniciación a los mundos desconocidos: el punto de vista del que lo vivió (y no se lo contaron). Šipolje: Raëlian Dreams Publisjerije.

Marchetti Machette, William Guillermo (2003). El 'Do-It-Yourself' del desdoblamiento astral. Guía paso a paso sin prisa. Bratislava: Ed. Seat es española.

Solimano, Melvin Alberto de Jesús (1988). "¿Tratado de la sabiduría o Tratado del error?". Nota aparecida en el periódico La Vanguardia, 30 de febrero de 1988.

Rosenkrantz, Sigmund Edmundus (1980). El uso del gas sarín en el colapsamiento de las vías respiratorias: 768 casos exitosos. Frankfurt: Deutsche Medik Institüt.

Yamamoto, Mikhail y Lopérfido, Ecuménico Efraín (2001). Los falsos profetas, los falsos doctores y otros personajes ejemplares. Šipolje: Raëlian Dreams Publisjerije.

viernes, 12 de octubre de 2007

Globus II: "Globus, tú y yo seremos grandes amigos; la historia nos perseguirá"

“Miro a través de sus ojos; sólo percibo una agotadora oscuridad” (1)

Como recompensa por el eficaz trabajo de Wenceslao Cardoso y la pronta recuperación memorística por parte del escribano real Lo Pin de los silabarios katakana e hiragana, el emperador Hari To agasajó a Wen Lao con todo tipo de prebendas. Ambos se dirigieron, acompañados de una numerosa y dispuesta comitiva, a la residencia real de invierno situada en Osaka. Allí, el emperador Hari To guardaba con celo alguna de las mayores joyas del reino, como el famoso y renombrado tapiz de seda más largo del mundo, tejido en época de la familia Ashikaga, en el que se habían utilizado 876 kilos de seda y 7 kilos en hilos de oro para constituir su urdimbre (Serra, 1989).

Todos los fastuosos tesoros del emperador Hari To no fueron suficientes para asombrar a Wenceslao Cardoso; ni siquiera el reloj de jade y diamantes con que le obsequió el emperador como muestra de gratitud cambiaron la expresión del rostro de Wen Lao. Toda aquella ostentación dejaba indiferente a Wen Lao. Había llegado el momento de conseguir aquello por lo que realmente Wenceslao Cardoso había viajado hasta las tierras del sol naciente.

Wen Lao solicitó al emperador un último favor antes de su partida: realizar una visita al acuario real. Una vez en el acuario, los ojos de Wen Lao se detuvieron al instante en el Arothron meleagris de color malva (más vulgarmente conocido como pez globo). Su forma y color coincidían perfectamente con la descripción de Tellini (1956). Las investigaciones de Lucho Tellini, reconocido parabiológo de Módena, afirmaban de la posibilidad 1/100.000 de hallar ejemplares de pez globo de color malva en el mar del Japón con propiedades telepáticas canalizadas a través de sus tetraodóntidos. Gracias a esta propiedad, este raro ejemplar de pez globo podía detectar las intenciones presentes y futuras de todos aquellos sujetos que se le acercaban. Es decir, tenía el valioso don de adentrarse en el alma de las personas para conocer su naturaleza; si ésta perseguía un fin perverso o maligno, el pez globo se hinchaba de inmediato.

Wenceslao Cardoso sentía una terrible atracción por esta propiedad telepática del pez globo y había seguido el rastro del Arothon meleagris de color malva del emperador Hari To a través de noticiarios de la radio NHK . La posibilidad de ver la mirada de las personas a través del tiempo, poder saber si ocultaban algún deseo siniestro, era un don inefable e irresistible al cual Wenceslao no podía renunciar.

- Emperador Hari To, querría llevarme como recuerdo este pez globo de su acuario – solicitó cortésmente Wen Lao.

El emperador, aunque extrañado por la inusitada petición, no dudó en complacerle e hizo colocar al pez globo en una resistente pecera para que Wenceslao pudiera llevárselo consigo. Tan pronto Wenceslao tuvo la pecera en sus manos sintió un fuerte impulso energético electromagnético, cosa que le hizo comprender que el maestro Tellini no se había equivocado en su investigación. Miró al pez globo, que daba vueltas en la pecera a gran velocidad como si quisiera demostrar su alegría delante de su nuevo amo, y le dijo aquella frase ahora ya celebérrima: "Globus, tú y yo seremos grandes amigos; la historia nos perseguirá".

Desde entonces, Globus y Wenceslao serían inseparables. Allí donde fuera Wenceslao Cardoso, Globus fue.


Notas
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(1) Frase escrita por Wenceslao en su diario personal el 14 de junio de 1965 y que refleja el daño todavía reciente causado por una traición jamás esperada de De Gonzo, integrante del conjunto “The Yeah-Yeah Bastards”, con quién había participado en el concurso al mejor grito de Tarzán.

Referencias
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Serra, Juan (1989). Historia del tapiz japonés en el periodo Muromachi. Bilbao: Ed. Las cosas más grandes del mundo.

Tellini, Lucho (1956). “La parapsicologia delle Arothon meleagris del mare del Japon”. Journal of Advanced International Animalarius, vol. VI, issue 4; pp. 234-243.

jueves, 11 de octubre de 2007

Oкрик (el grito)

Entre los oscuros oficios y espantosas investigaciones que realizó Wenceslao Cardoso con el afán de mostrar al mundo sus dotes actorales, encontramos el viaje que realizó a EEUU en 1933. Minetras en Hollywood se comenzaba a trabajar en el proyecto "Tarzán", Wenceslao Cardoso se presentó en el casting del personaje principal, para ver si era elegido como el mismísimo Tarzán. La crítica inmediata que recibió fue que su estatura (1.62 m) ni su flacucha contextura física no eran adecuadas como para ir por la selva seduciendo exploradoras inglesas de blondas cabelleras, como así tampoco lo eran como para sobreponerse a bestias tales como cocodrilos y leones. Sin darse por vencido, se presentó para el casting del mono, el fiel ad-later del musculoso hombre-mono. Para sorpresa de muchos (aunque no la propia), Wenceslao Cardoso quedó como finalista junto a dos chimpancés africanos, de muy buenas dotes artísticas. Desfortunadamente, Wenceslao perdió por sólo un voto del jurado, quedando en segundo lugar sin más (1).

Sin desanimarse jamás, e incluso con el espíritu pletórico de emociones y gallardo en su semblante, la vida le dio otra oportunidad. Por aquellos días se abrió un nuevo concurso. Esta vez, se trataba de buscar lo que hoy en día conocemos como el inefable grito que daba Tarzán cada vez que llamaba a los animales de la selva. Puesto que ya conocían sobradamente a Wenceslao Cardoso de las otras dos convocatorias anteriores, el jurado decidió darle una oportunidad en el certámen. En él participaron 427 actos, varios de los cuales consistentes en grupos. También estuvo la categoría individual. Wenceslao Cardoso participó en ambas modalidades para el concurso. Integró el conjunto "The Yeah-Yeah Bastards", junto con otras celebridades del mundo lírico (ver fotografía, a la izquierda, en donde aparece destacado Wenceslao Cardoso). Este conjunto demostró destreza en la nominación "mejor grito de canguro en celo", recibiendo el primer premio. Ello no obstante, y como se trataba de la tórrida selva africana, no fueron contratados para la serie debido a la obvia razón que "allá no había canguros" (Zimmermann, 1970). El equipo celebró el premio como si fuera un Grammy.

La vida da revanchas a todos, y Wenceslao Cardoso no fue la excepción. Munido de un carácter beligerante y combativo, en la modalidad individual en precitado batallador peleó hasta llegar a la final, en donde enfrentó al nigeriano Tetumbo Tukulu, que ese preciso día presentaba un cuadro de faringolarintis viral, y al mismísimo Edward Rice "Arroz" Burroughs, que estaba con los pulmones pletóricos de flema. Todo pareció indicar que Cardoso sería el indiscutible vencedor, ya que contaba con un tónico indio que le aflojó toda sus mucosidades faríngeas, dejándolo en óptimas condiciones. Tukulu fue descalificado porque le descubrieron opio en sus bolsillos, con lo que quedaron Burroughs y Cardoso como finalistas. Ante un encarnizado combate vocal entre ambos contrincantes, el resultado fue un empate de jure. "Se resuelve que al señor Burroughs se le conceda grabar sus alaridos con la MGM, como así también mutatis mutandis al señor Cardoso con la RKO. Regístrese, publíquese y Auf Wiedersehen" (Wakeling y Schmidt, 1935).

Quizá el grito más inmortal del hombre-mono sea el de Burroughs (haga clic aquí para escucharlo). Sin embargo, creemos justo y necesario reivindicar la grabación que hiciera Wenceslao Cardoso. Si bien la misma no prosperó en el mundo hollywoodense, todavía suena en nuestros oídos su estridente alarido, el cual fuera calificado por la prensa italiana como "il nuovo castrato spagnolo", que podemos escuchar aquí, llenos de orgullo sempiterno y henchido el pecho para que su nombre no sea mancillado jamás.

Gérard


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Notas

(1) El polígrafo multiestilista Jon O'toto Cortissoz (ver Cortissoz, 1988) opinó que "de haberse consumado la elección de Wenceslao Cardoso como el verdadero compañero de aventuras de Tarzán, seguramente el éxito posterior que tuvo el personaje se hubiera magnificado y pontificado exponencialmente, siendo a la postre quizá más famoso que le mismo Robin, compañero inseparable del encapotado Batman". El mismo escritor y prohombre se aventuró a afirmar que el jurado que llevó a cabo aquella elección tenía "atrofiados y desestabilizadas (sic) las facultades básicas que los buenos artes sugieren para catapultar a los artistas desconocidos a la fama perenne". El cine, como vemos, se perdió de una promisoria estrella que hubiera sembrado una luz incomparable frente al decepcionante y secundario papel que desempeñó la tristemente célebre Mona Chita.

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Referencias

Cortissoz, Jon O'toto (1988). "Tarzan Is Among Us: Psychological Profiles Through The Ancient Cinema". Discurso (dictio brevis) impartido en el auditorio de la Universidad Eötvös. Budapest, 30 de febrero de 1988.

Wakeling, Nick Elodeon y Schmidt, Joseba (1935). Discursos seleccionados y otros delirios. Lepe: Ed. Burla Popular.

Zimmermann, Hans Töpf (1970). Die Magentöne und andere Fabeln. München: Scheissebücher Verlag. (Traducido al español por Ridaniel Calaio y Jesús Fuentorcida como "Los sonidos del estómago y otras fábulas". Málaga: Ediciones del Alcalde).


martes, 9 de octubre de 2007

La invención del alambre común

Fue Wenceslao Cardoso --y en esto concuerda prácticamente toda la comunidad científica internacional (ver, por ejemplo, Klopatoff y Cortissoz, 1956)-- uno de los adalides y adelantados en materia de inventos inverosímiles. Cuando tuvo la iluminación de explorar los mundos inútiles, se sumergió con ahínco a explorar las propiedades físicas, químicas y biológicas de los materiales. Especialmente, invirtió ingentes cantidades de horas en explorar nuevos productos. En ocasión de un encuentro con un tal Franz Tunda, militar de carrera y con el grado de Teniente de aquel entonces, Wenceslao Cardoso consiguió por vez primera fuentes de financiación para liderar "lo que sería un hito en el arte de preparar y servirse café" (Cortissoz y Jetabernardo, 1959). Engañando al entonces Jefe de Asuntos Jurídicos y Afines (cuya sigla "JAJA" nunca despertó el más mínimo respeto entre sus pares), consiguió una partida de sesenta mil coronas para el desarrollo de un prototipo de cafetera "autoderramante", que pretendía maximizar en el usuario el número de ampollas de segundo grado causadas al servirse el café y derramarse sobre sí (ver foto adjunta del dibujo original, a la izquierda). Se ha dicho con más o menos justeza que este dispositivo fue diseñado especialmente para masoquistas (y como todos sabemos, Wenceslao Cardoso fue activista de estos desórdenes, como Demóstenes). El hecho fue que cinco años más tarde Wenceslao Cardoso obsequia el plano original de la cafetera al --quizá-- mayor explotador de las ideas inverosímiles, el innovador francés Jacques Carelman, quien desarrolló el prototipo de aquel invento (ver, por ejemplo, Cortissoz, 1961 o Cortissoz y Juantorena Sanjuán, 1962), lo cual le mereció un reconocimiento internacional sin precedentes (ver fotografía de la derecha). Se cree que en el amplio éxito del que hoy goza el genial Carelman influyó el espíritu inquieto y quijotesco de Wenceslao Cardoso. El prodigioso polígrafo Jon O'toto Cortissoz dedicó numerosas obras al seguimiento artístico y científico de Wenceslao Cardoso, cuya admiración consiguió límites jamás pensados por ambos. [...] (1) Y fue así como Wenceslao Cardoso se convirtió en el primer hombre en enderezar resortes a punta de una esfera hueca por fuera. Esto derivó en un invento revolucionario en la industria metalúrgica: nació el alambre común. Lo interesante del descubrimiento fue que a partir de estos descubrimientos, hoy en día los resortes no se hacen a partir de un alambre retorcido sino al revés: el alambre surge como resultado de rectificar resortes (el por qué de esto corresponde a estudios pormenorizados que no abordaremos aquí por razones obvias). La metalurgia moderna debe este prodigioso logro a la obra de Wenceslao Cardoso.

Gérard

Notas:

(1) Desafortunadamente, este valiosísimo fragmento se perdió y nadie ha sido capaz de reconstruirlo. Constituye, según el polígrafo Cortissoz, "el único testimonio capaz de demostrar que Wenceslao Cardoso fue el descubridor del efecto fotoeléctrico, el mismo que inspiró a que la Academia Sueca entregara el Premio Nobel en física a Albert Einstein en 1921. Seguramente, haber contado con este fragmento extraviado habría cambiado el curso de numerosas investigaciones; sólo queda una única constancia de la influencia que tuvo Wenceslao Cardoso en el desarrollo de lo que hoy en día se conoce como "alambre común", creado a partir de los resortes enderezados y no al revés.
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Referencias

Cortissoz, Jon O'toto (1961). El vanguardismo culinario: sobras completas. Paris: Ed. Inspecteur Clouseau et Sargent Deux-Deux.

Cortissoz, Jon O'toto y Jetabernardo, Vladimiro (1959). Evolution of the Modern Coffee Machine and Electivity of Public Servants in the U.K. Manchester: Fernández Publishers & Co.

Cortissoz, Jon O'toto y Juantorena Sanjuán, Juan (1962). Vademécum y noménclator de invenciones de Francia insular y Gran Bretaña continental. Lisboa: Ed. Vasconcelos Munhoz.

Klopatoff, Vadim y Cortissoz, Jon O'toto (1956). "Scientific Research and Torture: A Literature Review". Journal of Non-Parallel History and Nonesense, n. 144, issue 2, pp. 1021 et seq.

domingo, 7 de octubre de 2007

Camino a SPLIT, 19 de abril de 1.919

"A un lado Hvar, el viento de costado y el resto de la batalla a lo lejos, constante despidiéndose lentamente. Amanece, mientras el motor del barco de línea me tritura el estómago. La imagen no existe, la invento y me duele como sólo la indiferencia duele al amanecer."
F.T.

Joven Europa I

Lo último que llegué a saber del teniente Franz Tunda fue esa breve nota fechada en abril de 1.919. Durante todo el año de 1.917 hasta ahora, la correspondencia había sido fluida. Tras el armisticio, decidí volver a Krumau, recién bautizada Cesky-Krumlov por el primer gobierno checoeslovaco de Masaryk. La ciudad apenas había sufrido demasiado por la Gran Guerra, y los impuestos empezaban a ser recaudados por Praga.

Nuestro querido amigo Joseph R. también estaba al tanto de todo. Borracho y judío, acabó en París escribiendo historias absurdas sobre los deshechos de la posguerra.

Cómo decía, el teniente Tunda tuvo tiempo de escribir y contarme sus desventuras desde Irkutsk hasta Viena. Durante la primavera de 1.916 se fraguó lo que iba a ser una expedición secreta a Siberia en busca de nuevas alianzas contra la guardia real rusa. La guerra estaba más que perdida, y la Jefatura Mayor intentaba desesperadamente romper el frente de Oriente desde la retaguardia. Los rumores de una revolución interna eran cada vez más intensos, y el imperio era capaz de aliarse con quien fuera con tal de no capitular.

Al frente de la expedición estaba Manfred von Hötzendorf, sobrino de Franz Conrad von Hötzendorf, mariscal de campo austriaco y jefe del estado mayor, y como segundo el teniente Tunda. El 10 de mayo de 1.916 partieron. Tardaron dos meses y medio en llegar a Novosibirsk, donde fueron emboscados por un grupo de nómadas tártaros fieles a la causa real. Torturados y mutilados, fueron arrestados a la espera de nuevas órdenes de Moscú.

Desde Moscú no llegó noticia alguna, y a medida que se acercaba el invierno Tunda, aterrorizado y tuerto, comprobaba como sus compañeros uno a uno iban desapareciendo. Una noche, podría ser de noviembre, Tunda se escapó del campamento tártaro. Estuvo 5 días caminando en una huida interminable hacia el este. Su ojo mutilado sangraba cada vez más, y no sabía muy bien cómo podría sobrevivir a la inmensidad de la estepa siberiana. Al fin, desde lo alto de una colina pudo ver el mar, y a su orilla, una aldea habitada.

La aldea era Irkutsk, a orillas del lago Baikal. Asistido por un familia de pescadores originaria de Darhan, pasó el invierno entre fiebres, delirios y alcohol.

sábado, 6 de octubre de 2007

Globus I

La histórica necesidad de ver a través del tiempo coincide con la infatigable necesidad de ocultar, sea el tiempo que sea. El deseo de Wenceslao Cardoso de acercarse a la certidumbre y alejar la duda era tan atávico como la avidez de sus contrapartes por sumir en el caos el mínimo atisbo de conocimiento certero.

Consciente de ello y aun dolorido por una reciente y desagradable experiencia, Wenceslao viajó en 1965 a Wakayama invitado por el Emperador Hari To con una doble intención. Oficialmente, Hari To, conocedor de las habilidades de Wenceslao Cardoso, que durante su estancia en Japón pasó a llamarse Wen Lao[1], invitó a éste para resolver el enigmático asunto de Lo Pin, el escribano real, quien había olvidado por completo el silabario katakana, causando una enorme conmoción y tristeza entre todos los miembros de la Casa Real nipona. Lo Pin ya sólo era capaz de escribir en hiragana y cada vez que se solicitaba traducir sus escritos al katakana caía en una profunda parálisis inconsciente, conocida desde entonces como parálisis pinae. Espiritistas de la casa real habían intentando incluso invocar al monje Kobo Daishi, inventor del silabario katakana, en presencia de Lo Pin, pero sus denodados esfuerzos jamás tuvieron éxito, ya que fue el monje Kuko quien siempre se apareció en las sesiones espirituales, al ser éste quien intentó atribuirse en vida dicha invención y, por lo visto, seguía haciéndolo en muerte. La astucia de Wenceslao permitió resolver el caso con celeridad. Wen Lao identificó la anomalía cerebral de Lo Pin como el síndrome kakagana-ganakaka, lo que vendría a ser una dislexia gráfica funcional causante de su parálisis cerebral. Un mejunje compuesto de tofu y wakame fue suficiente para devolver a Lo Pin las coordenadas de ambos silabarios y sumir al emperador Hari To en un periodo de placidez.

Pero la resolución del caso, no era más que la excusa perfecta para conseguir aquello por lo que realmente Wenceslao Cardoso había ido hasta las lejanas tierras niponas.

(Wenceslao 2 Continuará Globus II)


[1] Así lo recoge el acta del 21 de junio de octubre 1965 de la Casa del Emperador Hari To, que actualmente se pueden consultar en la biblioteca del Museo Real de Wakayama. Libro 4354, Tomo 24, Folio 76, Líneas 16-17.

jueves, 4 de octubre de 2007

PULA, 12 de abril de 1.919

"Acostado, dando una tregua al azul y al servicio del ducado y los imperios, casi dormido. En la mesilla el Danubio y en el rincón del dormitorio una fila de hormigas fieles a la causa de combatir la necesidad y el camino. Soñoliento, primavera de 1.919, teniente del ejército Franz Tunda, natural de Sipolje, varado en una fuga interminable a orillas del mar. Perdido y sin rumbo. Era la joven Europa."
F.T.

El último llamado de Céréal

En lo que refiere a este post, relataré cómo WC logró terminar con el violador múltiple de la ciudad haitiana de Puerto Príncipe. A tal efecto, basaré mi relato en algunos fragmentos de la obra de Cortissoz y Núñez-Monasterio (2002).

Hacia marzo del año 1962, el ciudadano Wenceslao Cardoso-Cardeusse fue invitado por el gobierno de Haití en manos de "Papá Doc", el dictador François Duvallier. Ambos personajes se habían conocido en ocasión de un encuentro internacional de alimentación humana, organizado por el mítico antropófago, Jean-Bedel Bokassa, en la República Centroafricana, "en un consistorio único en la historia de aquel país" (Barbajacob, 1967). Por intermedio del Coronel de Policía, Jean-Claude Hernandarias, WC fue nombrado el consultor para asuntos especiales del gobierno, en el área de investigaciones especiales de la policía.

El gran problema que acontecía en aquellos días era la presencia de un asesino serial, que tiempo más tarde dio en llamarse Jean-Philippe Céréal. Su modus operandi consistía en identificar una persona, llamarla por teléfono público, y asesinarla dentro de las tres horas siguientes a dicho llamado. El Coronel Hernandarias encomendó la tarea a Wenceslao Cardoso, cuyas referencias aparecían bien descritas en Caljada (1960). Tuvo controversias tanto simples como dobles, las cuales resolvió sin dificultad inspirándose en los prácticos tratados de Botajuán (1961a y 1961b).

Con base en los mismos opúsculos de Botajuán, Wenceslao Cardoso decidió obrar del modo siguiente: llamó al Coronel Hernandarias y le aseguró que "con un 99.99% de seguridad, pronostico que el próximo llamado será efectuado en la tarde de hoy desde el teléfono que está en la esquina de Châtelet con Rue-de-Lamerde, en esta capital". El Coronel le manifestó que era imposible hacer una predicción tan precisa, a lo que Wenceslao Cardoso indicó que su método era infalible. Se enviaron agentes especiales multilingües a aquella esquina para presenciar el hecho. A las 16h24 un sujeto se apersonó en el teléfono indicado, al mismo tiempo que micrófonos ocultos registraron la voz del mismo. No sólo coincidió su timbre de voz con los registros existentes, sino que además tuvo la torpeza de llamar a la esposa del señor Coronel. La espalda del individuo demostró que era conocedora del azote: los garrotazos de los policías no tardaron en deformar la espalda del maleante, hasta el punto que su espina dorsal quedó hecha una auténtica Cinta de Möbius. De inmediato, Wenceslao Cardoso desapareció de escena y nunca más se supo de él en todo Haití. El único detalle que habló de su celada fue en la misma tarde de la captura de Céréal: al dirigirse uno de los agentes de la policía al teléfono público que estaba a la vuelta del cuartel, descubrió que aquél había sido volado. Y no sólo aquél, sino también el que estaba en frente. Y no sólo aquellos dos... sino... todos los teléfonos públicos de la ciudad habían sido volados. Allí comprendió por qué tanta certeza de Wenceslao Cardoso al predecir el último llamado de Céréal. Se supo años más tardes que el mismo "Papá Doc" no tuvo dificultad en masticar y engullir lo que quedó de su frágil cuerpo, fustigador de otrora.

Gérard
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Referencias:

Barbajacob, Calixto (1967). De caníbales y dictadores: el caso Bokassa. Barcelona: Ed. Tot está fatal.

Botajuán, Leopoldo Artemiso (1961a). Resolución eficaz de problemas. Vol. 1: el dilema del vaso medio lleno o medio vacío: el fusilamiento del fabricante. Valencia: Ed. Serebro.

Botajuán, Leopoldo Artemiso (1961b). Resolución eficaz de problemas. Vol. 2: gallinicidio o la solución definitiva del problema del huevo y la gallina. Valencia: Ed. Serebro.

Caljada(*), Ambrosio (1960). Criminalística y juego del mus: métodos y metáforas. Donostia: Ed. Txapapoteicoetxea.

Cortissoz, Jon O'toto y Núñez-Monasterio, Edilberto (2002). Un viaje por las Filipinas: ida con gloria y regreso sin un cobre. Madrid: Ediciones del Cuervo.

Iturrioz Iturrieta, Telésforo (1959). Métodos inexactos para el análisis grafológicoo. Volumen 1: fundamentos paracientíficos. Vitoria: Ed. Levantemos la Piedra.
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Referencias de las referencias:

(*) El apellido original era "Calzada", natural de Castilla La Mancha. Sin embargo, y merced a la mala caligrafía del personaje, Iturrioz Iturrieta (1959) señaló que "por más que uno quisiera leer 'Calzada', se lee claramente 'Caljada' debido a la mala caligrafía del personaje. Recomiendo un cambio inmediato de semejante atropello lexicográfico. El fenómeno de la sustitución de la 'j' por la 'z' definitivamente no consta en ningún registro de la Real Academia".


Biografía de un incomprendido

Me presento ante todos los que están interesados en la vida, obra y milagros de Wenceslao Cardoso (cuyas singulares y sanitarias iniciales son WC). Mi especialidad es la historia y sus avatares, sobre todo la que corresponde a los relatos de los que perdieron. De este modo, y con toda la profusa información que he logrado recopilar a lo largo de los años acerca de WC, iré compartiendo con ustedes (o vosotros) muchas historias, aventuras y desventuras de nuestro singular sujeto de estudio. Citaré numerosas referencias también de otros autores e investigadores a modo de compilación y síntesis de aquél. Todo sea por reivindicar su nombre y renombre.

Vuestro amigo,

Gérard