jueves, 9 de octubre de 2008

Er, ich


Está de paso, viene de Priština, y fuma, no para de fumar mientras espera a que todo vuelva a la normalidad, a que se acabe el cigarrillo, a que tenga que volver, a que lo echen de la salita del hotel, a que la calma aguante el equilibrio y se mantenga sobre la ceniza del que continúa y no existe, del que no está, ni es…

miércoles, 1 de octubre de 2008

Levitation


Fumo y espero, tenso la mirada y el hocico hacia cualquier culo recién hecho, olisqueo algo aquí y allá, me rasco varios veces el pelo, entristezco, como algún resto olvidado del suelo, tengo nauseas, fumo y espero, miro alrededor y busco la complicidad de otros animales. Después de una eternidad y otros tantos retrasos del vuelo, sales o entras (qué más da), te veo, sonrío y jadeo, sacas el collar y un beso.

martes, 23 de septiembre de 2008

Sitzende Frau mit hochgezogenem Knie


No es un coche de segunda mano capaz de llegar a ningún lado, ni una chica sin más ambición que ser querida, ni esos viajes a otra parte de tu imaginación, ni esas canciones que caen repetitivas desde esos altavoces amarillos, ni el infinito truncado en las llamadas telefónicas que te consuelan, ni otras tantas negaciones que no existen en tus ojos.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Selbstbildnis


Dormía el goteo sistemático de la bañera en un vaivén pendular parecido a los ojos planetarios y moribundos de Edith dando vueltas alrededor de Egon, y el río Vltava bajo aquella habitación de hotel descendía gota tras gota al abismo de tus besos interminables.

martes, 16 de septiembre de 2008

Selbstdarstellung


A la deriva de toda una vida llena de señales y frenos, respirando normalidad a los cuatro vientos, pura y sosegada, aunque también sufriendo el aborto de otras vidas rápidas color carmín, y desde lo alto de este oleaje y estas teclas amanece la luz y el llanto de ella, María, la Santa Madre, aún germinando la semilla de lo que soy o no soy.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Krumau


Desde el minarete un altavoz que clama venganza y en Baščaršija un lamento seguido de una insurrecta indiferencia. Vuelven a latir las campanas de la catedral, nadie se mueve, el silencio vaga por Maršala Tita en procesión. El milagro respira de un lado a otro sin comprender y busca refugio por lo que pueda pasar.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Baum in Herbst


No mires a tu derecha, sólo verás gritos teñidos de humo y balas, vestidos de alcohol, niebla y trazos de estrategia militar. No parece haber camino a Zadar, sólo se huele el silencio de las hordas y el enfermizo delirio del que lo vio todo. No vuelvas a mirar, sólo al frente, y sigamos huyendo hacia las laderas junto al mar, hacia la iglesia de la Santa Cruz, hacia Zadar.