jueves, 18 de septiembre de 2008

Selbstbildnis


Dormía el goteo sistemático de la bañera en un vaivén pendular parecido a los ojos planetarios y moribundos de Edith dando vueltas alrededor de Egon, y el río Vltava bajo aquella habitación de hotel descendía gota tras gota al abismo de tus besos interminables.

martes, 16 de septiembre de 2008

Selbstdarstellung


A la deriva de toda una vida llena de señales y frenos, respirando normalidad a los cuatro vientos, pura y sosegada, aunque también sufriendo el aborto de otras vidas rápidas color carmín, y desde lo alto de este oleaje y estas teclas amanece la luz y el llanto de ella, María, la Santa Madre, aún germinando la semilla de lo que soy o no soy.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Krumau


Desde el minarete un altavoz que clama venganza y en Baščaršija un lamento seguido de una insurrecta indiferencia. Vuelven a latir las campanas de la catedral, nadie se mueve, el silencio vaga por Maršala Tita en procesión. El milagro respira de un lado a otro sin comprender y busca refugio por lo que pueda pasar.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Baum in Herbst


No mires a tu derecha, sólo verás gritos teñidos de humo y balas, vestidos de alcohol, niebla y trazos de estrategia militar. No parece haber camino a Zadar, sólo se huele el silencio de las hordas y el enfermizo delirio del que lo vio todo. No vuelvas a mirar, sólo al frente, y sigamos huyendo hacia las laderas junto al mar, hacia la iglesia de la Santa Cruz, hacia Zadar.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Bildnis der Frau des Künstlers, sitzend


Amanece en Vis como lo ha hecho siempre. Entre las maniobras navales, el furor del combate y el humo de los cañones, no haces más que llorar en el baño de un hotel con tu nombre. Y no sé todavía si esas balas o esas lágrimas responden al nombre de la tristeza o llevan el apellido de aquellos que no caen luchando y llegan indiferentes a ninguna parte sin saber qué hacer de por vida.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Schlafendes Mädchen


Todo cabe, por no decir nada, en una cabeza llena de razones, sueños y monstruos, y nada, por no decir todo, en otra vez el engaño de servirme los manjares de un instante hasta hartarme y al menos caer rendido ante ti.

martes, 2 de septiembre de 2008

Vier Bäume


Otra vez la frontera danubiana y tan sólo un barco que cruza varias veces al día el cauce. Entre los camiones de mercancías, a lo lejos, el río orgulloso proclama torpe las fronteras y trocea la historia en un sinfín de piezas apenas unidas por la fina corriente que no vemos y deseamos seguir hasta el Mar Negro.