viernes, 18 de julio de 2008

El escarabajo


Está quieto, inmóvil, presuntamente muerto. Mira al cielo con descaro, desafiando las leyes de la naturaleza. WC clava su mirada gélida en él y lo atraviesa con el cuchillo. Se revuelve, agita sus patas y llora por la herida de plata. WC lo libera del frío afilado y le devuelve su libertad. Vuelve a mirar al cielo, con el mismo descaro, pensando que no hay nada mejor que sentir el calor de la luz divina en su interior. Viva la inspiración.

jueves, 10 de julio de 2008

La hormiga

Veo un punto negro sobre el blanco gastado de la mesa. Se desplaza con ritmo marcial; camina incesante de un punto a otro, con la mirada fija en la obligación. El café con leche arde y su aroma adormece mi pensamiento. Pero ella, inagotable, no cesa en su empeño; en su obligación, su trabajo. Con la mirada enteleda por el vapor del café, observo cómo arrastra una miga de mi tostada cinco veces mayor que ella. ¡Qué valor encomiable! Aturdido por su bravura, la chafo con mi dedo pulgar, bebo de un sorbo el café con leche y me digo que ya es hora de ir a trabajar.

viernes, 4 de julio de 2008

Tod und Mädchen

"Color transparente, olor a batalla y una tristeza maleante, a orillas del Adriático en Opatjia de arriba abajo en la Promenade Lungomare, olisqueando algo del más allá, huidizo, asustado y apenas visible, y del otro lado Ravenna sumergido en un agosto más, tranquilo y sosegado como tú y tus ojos estoicos que contemplan."

miércoles, 11 de junio de 2008

Danae

"Como una vía de tren al borde de uno mismo o aún mejor, de tus ojos centroeuropeos, nada sabe mejor que creer aunque sea en ti, entre lo que fluye y queda, a pesar de esta tarde sin el milagro de tu mirada imperial en este páramo bosnio que grita libertad."

martes, 29 de abril de 2008

Infierno V


Fátima Abu Mon fue toda su vida una figurante de película de serie B o Z, pero parecía feliz o así se engañaba. Quiso a Radovan como nadie nunca le quiso, e hizo y deshizo para verle satisfecho. Los primeros años en Sarajevo junto a su madre y hermanos fueron duros, hasta que en 1971, su tío, Dzemal Bijedic aceptó oficialmente el cargo de primer ministro de la República Federal Socialista de Yugoslavia.

Fue entonces cuando Fátima dio el gran salto a Belgrado de la mano desu tio Dzemal. Estuvo 3 años trabajando en los fogones del palacio presidencial para el mismísimo Tito. Allí conoció a Bogdana, dotada por los Dioses en el arte de cocinar lentejas dálmatas. Bogdana era alta, fea y probablemente sentimental, apenas se comunicaba con nadie más que con Fátima y tenía una mirada distante y cansada. Había luchado codo con codo junto al líder chetnik, Draza Mihajlovich, contra los ejército búlgaro y rumano de ocupación a principios de los 40, pero se equivocó de bando. Los partisanos de Tito con la ayuda soviética lucharon, resistieron y ganaron igual que los chetniks, pero éstos no lograron el ansiado poder, y los que tuvieron más suerte se conformaron con la muerte. Bogdana fue arrestada, y pasó quince largos años en los calabozos kosovares del monasterio Visoki Decani, hasta que sus manos prodigiosas en el arte culinario, fueron requeridas en el aburrido palacio presidencial del mariscal Tito.

Fátima lo aprendió todo de Bogdana, incluidos los cantos milenarios y ortodoxos de Visoki Decani. Desde un cómodo segundo plano, se limitó a escuchar las pocas palabras de su mentora y a callar todos los rumores de palacio sobre el mariscal.

A pesar de la muerte de Bijedic en 1977, Fátima, insignificante y silenciosa, siguió haciendo su trabajo de pinche de cocina. En febrero de 1979, tras la revolución islámica iraní y la caída del sha, una expedición de ayuda y cooperación socialista, partió de Belgrado a Ispahán. Tito mantenía relaciones cordiales con el líder Ruhollah Musavi Jomeini, y creía que el futuro era socialista y nacionalista. Envió una misión en la que estaban representadas todas las principales profesiones que daban gloria a la patria paneslava. En el mostrador de facturación del aeropuerto de Сурчин, Rado y Fátima se vieron por primera vez.

Rado Karadzic, en su diario federal y socialista, apunta el 21 de febrero de 1979: “Nunca hubiese imaginado tener un fantasma como guía en la ciudad blanca, y poder contemplar ciego tanta luz” Se refiere clara y nítidamente a Fátima, que en aquel viaje facturó 1.000 kg de lentejas dálmatas junto a su guarnición, además de 25.000 platos preparados de cebapcici y un saco de ajos pelados de Makarska.

jueves, 24 de abril de 2008

Infierno IV

En su crisálida, en forma de ensayos psicocircunspectos (aparecidos posteriormente en el tomo III de los diarios astrales de WC), Rado Karadzic hizo aparecer unas notas heteroterroristas acerca de la condición ambigua humana. Quizás fuera éste el comienzo, el final o más bien un punto intermedio entre el que fue psiquiatra y el futuro agitador de masas:

“Esta noche se me han aparecido el miedo y la incertidumbre en forma de puertas entreabiertas mientras dormía. Una sombra, una cara desfigurada y desconocida, un movimiento quieto y monumental,... todos me miraban y me decían: “Ven con nosotros, la patria y el pueblo te llaman, eres imprescindible... somos las puertas entreabiertas y sin ti no somos nada.”. Sabía de antemano que no puedo dormir con la puerta a medio cerrar, que me produce una rigidez irracional que duele por las mañanas. Fátima lo sabe, y la cierra a cal y canto todas las noches. La puerta entreabierta tiene un significado que me vuelve loco: por un lado, se trata de la oportunidad perdida, estática, objetiva y que me mira con cierta indiferencia, y por el otro, la que está por venir y te incita a entrar, provocadora y sensual, llena de un deseo asfixiante.

Quise contestar algo, pero apenas percibían mi mensaje. Enfrente, las puertas entornadas, insinuantes e indiferentes, me seguían explicando: “Aquí están las llaves. Úsalas para salir y entrar.” Y para qué querría unas llaves si las puertas están entreabiertas. Algo se me escapa. Todo es ambiguo. Abrir una puerta a medio cerrar con una llave forma parte de un jeroglífico sin solución. Es algo que se escapa al entendimiento: uno de tantos recodos imposibles de sortear en un laberinto. Un laberinto imaginario y tan real como el miedo que provocan infinitas puertas a medio camino entre lo visible y lo invisible.

En la mesilla de noche han amanecido unas llaves. No hay tiempo que perder. La Gran Serbia me necesita.”

Rado supo entender algo, y fracasó como tantos otros curiosos. Fátima no entendía nada sin embargo, y fracasó también. Dante y WC seguían a lo suyo: tras el discurso en Tel Aviv ante un total de 3 asistentes y medio, sabían lo mucho que tendrían que luchar por la autogestión de los seres vivos. Era cuestión de tiempo que el mensaje calara entre tanta normalidad.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Infierno III


A WC siempre le había fascinado la relación entre víctima y verdugo. Encontraba incontables ejemplos en su día a día, en las noticias del periódico e incluso en su propio comportamiento con los demás. Tenía algo que ver con el binomio poder – servidumbre al que estaba avocada la fauna humana desde el principio de los tiempos.

Por infinitas razones, el verdugo ejercía su poder sobre la víctima a través del miedo. La víctima por otro lado procuraba aguantar las vejaciones que hicieran falta para sobrevivir. La identidad de ambos se sustentaba sobre la otra, y en cierta medida los roles eran perfectamente intercambiables en el espacio y en el tiempo. El verdugo podía pasar a ser la víctima, y la víctima el verdugo, si el poder cambiaba de manos

Dante y Fátima añadían por su propia experiencia que en tiempos de guerra la situación podría llevar a una confusión absoluta, ya que víctimas y verdugos sobrevivían en una misma persona a cada segundo, produciendo un efecto narcótico de huida sideral evidente. Fátima llegó a identificarse de tal modo con el análisis de WC, que empezó a desarrollar extensiones teóricas costumbristas al modelo inicial. Así, al amor incondicional que ella sentía hacia su marido, le acompañaba un creciente desdén de él hacia ella. Además, la sumisión de sus numerosos empleados en su puesto de comida rápida en Marsala Tita, era directamente proporcional a su mala leche con ellos (había casos en que la relación era creciente). Y así, encontró hasta 12.596 casos prácticos que evidenciaban la tesis inicial de WC. La publicación de estos casos, diez años después, supuso una revolución dentro del campo de la investigación inocua.

Dante se mostraba un tanto escéptico con todo lo relacionado con víctimas y verdugos. En escenarios experimentales (así los llamaba) como una guerra o un secuestro, la relación era interesante, pero la realidad era muy diferente. El victimismo con el propósito de alcanzar una meta, era un derivado adulterado de esa relación unidimensional. Un derivado que tendía a ejercer de verdugo, si no lograba el objetivo planteado.

Al margen de todo, y pese a quien pese, los 3 seguían adelante con su proyecto indiferencialista. En la 55ª edición del “Congreso de víctimas convertidas en verdugos” en el infierno de Tel Aviv, durante la presentación del nuevo modelo estocástico de justicia a base de bombas sobre la franja de Gaza, WC decidió (tal y como lo había planeado con sus compañeros) leer el manifiesto. Se adjunta la versión junghuá aparecida en los diarios astrales de WC.